La promoción del desarrollo desde lo local. Desafíos y oportunidades para las micro y pequeñas empresas

Caracterización de las micro y pequeñas empresas en el contexto local.

  • Desde dónde posicionamos.
  • Colocación de nuestros productos y/o servicios.

Expone: Roberto Costa.

¿Vale la pena formalizarse?
(Microempresas – Cuentapropistas – Unipersonales – Trabajadores independientes y zafrales)

  • ¿Cómo lograr la formalización para que sea un beneficio y no una carga?
  • ¿Cómo ganar derechos para la Salud y la Jubilación al más bajo precio?

Expone: Ramón Ruiz

¿Qué apoyos tienen las Micro y Pequeñas Empresas?

  • En la Capacitación
  • En el Crédito
  • Para la Innovación

Expone: Silvia Camacho

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Intervención del Intendente de Maldonado, Oscar de los Santos:

Experiencias concretas de apoyo a las micro y pequeñas empresas desde un Gobierno Departamental, 2/12/11

Estamos construyendo una visión complementaria entre los departamentos, sus   territorios  y sus comunidades.

Necesitamos ir a procesos mucho más profundos, más allá de los avances logrados en algunos lugares, donde las Intendencias con el nuevo Plan de ordenamiento  territorial, buceemos con esa herramienta en la definición de las directrices generales de cuáles son las potencialidades de nuestros territorios. No cabe duda que en Punta del Este es inviable producir vacas, y sería inviable construir una playa artificial en San José. Cuando digo esto, estoy hablando de que la complementariedad del proyecto productivo, vinculado a lo turístico, tiene una diversidad, y que el agregado de valor a través de la manufactura industrial significa ubicarlo estratégicamente en el territorio, con nuevos ejes a definir  -yo vengo ahora de una reunión con estos tres departamentos que mencionaba, Rocha, Lavalleja y Treinta y Tres,  más Cerro Largo que no pudo llegar, más el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial, trabajando en las directrices de la región.

Y créanme que las directrices de la región este  cambian sustantivamente si existe puerto de aguas profundas y la minería,  si se instala la minera Aratiri u otra en esa zona, cambia sustantivamente  lo que hoy está planteado. Y la pregunta que nos debemos hacer es: si no existen esos proyectos estratégicos, si es posible viabilizar la pequeña y mediana empresa?.

Lo dejo planteado como una pregunta porque, por lo general, tendemos a poner muy por delante lo puntual, y nos falta  la dimensión estratégica. Y cuando hablo de visión estratégica no digo que alguien la tenga, digo que hay que construirla, que hay procedimientos, que hay caminos para construir esa estrategia común.

Ese Plan Estratégico en Maldonado lo empezamos a construir en 2005,   con un Plan de ordenamiento territorial que nos definió, en 8 municipios que hoy existen, que en aquel momento eran Juntas Locales, con la excepción de Maldonado y Punta del Este que entonces no existían, con los actores sociales y con la Universidad y el Gobierno Departamental, nos permitió ubicar y definir los perfiles y características de esos 8 territorios que integraban el departamento. Y en paralelo trabajamos junto con los departamentos de Lavalleja, Treinta y Tres y Rocha, junto con Maldonado, en una estrategia de integración regional.

Una de las primeras medidas que tomamos en el período pasado en el Presupuesto fue crear la Unidad de Desarrollo Productivo, y adjudicar recursos para el Fondo de Desarrollo Productivo, lo que nos permitió financiar las  dificultades  para la accesibilidad  a líneas de crédito de forma formal en el sistema financiero, y la falta de fondos para las pequeñas empresas acceder al sistema financiero. Con algunos aspectos, como que las Intendencias no pueden prestar dinero, y nos vemos observados por el Tribunal de Cuentas. Pero sí podemos prestar en insumos, que les permitían a artesanos, a gente del campo, de la ciudad, industriales, la posibilidad de cubrir las necesidades y devolverlo, no en especie sino también en efectivo.

Aquí lo que quiero precisar es que también la transformación democrática del Estado, que se hace indispensable, es parte de un proceso donde hoy los órganos de contralor del Estado tienen que cumplir con las leyes existentes, y esa transformación democrática del Estado necesita nueva legislación.  Y hay que debatirla.

Esto nos permitió algunas cosas interesantes. Primero, poner en valor a gente innovadora, a gente que tenía capacidad de iniciativa, pero también nos permitió identificar que no alcanza con tener buena voluntad y oficio, o artes: que hay que tener especialización. Y que la gestión de una empresa no es solamente pintar; el gerenciamiento de una empresa es una cosa mucho más compleja que el arte de pintar. Y en ese proceso, también nos encontramos que los mecanismos de control del Estado tienen que existir, pero que debe crearse una cultura de responsabilidad del otro lado, porque tampoco podemos asegurar líneas de crédito si no hay retorno, y si no hay responsabilidad y obligaciones de la parte a quien se le adjudica el crédito. Lo digo en términos autocríticos, porque esa experiencia la hicimos, fue dolorosa; aunque nos queda un extraordinario sabor dulzón porque hubo una muy buena respuesta de la inmensa mayoría, con una fuerte apuesta a ese sector de emprendedores.

Este Fondo de Desarrollo Productivo es variado, pero si lo quisiéramos ordenar, por ejemplo, en los capítulos vinculados al campo, mejorando la calidad de las aguas, construyendo aguadas, con recursos propios y algunos con mejoras de aguas de calidad, como con el MVOTMA y el Ministerio de Ganadería en el período pasado, entre el 2007 y el 2011, hemos financiado 462 proyectos que han sido asistidos por la Intendencia. Estoy hablando en el medio rural, y estoy hablando por un importe donde el 40% ha sido subsidiando al sector que más necesitaba, al más pequeño productor, y el 60% eran sectores que debían devolver el 100% del recurso prestado, sin subsidio alguno. Entonces, la política diferencial  con este Fondo de Desarrollo Productivo fue una de las herramientas con un principio de justicia, pero también de responsabilidad social y generando pautas de obligación del Estado. Hubo programas particulares vinculados a las pasturas, 209 programas; allí no hubo subsidio, había que devolver el 100%.

Pero lo que permitió es pensar, en cosas que vamos a hablar más adelante, de que necesitamos institucionalizar, o crear nueva  institucionalidad que nos permitiera dar respuestas, que llevó posteriormente a crear un Fondo de Garantía y a acordar con la OPP una línea de microfinanzas.

Hay otros proyectos que están vinculados a carpinteros, a herreros; proyectos culturales que también son financiados, a artesanos, a familias que producen ropa; allí hubo 137 proyectos financiados por este Fondo durante este período de tiempo.

¿Qué fue lo que nos sucedió en este proceso? Que el mecanismo de la Intendencia al ser prestador a través de insumos y cobrar recursos con las dificultades que mencionaba anteriormente, nos llevó a buscar un camino de acuerdo con la Cámara empresarial de Maldonado y Punta del Este. Esto permitió también aglutinar otras Cámaras empresariales más chicas, de pueblos más chicos, para definir algunas directrices, hacia dónde íbamos a orientar las líneas de crédito.  Porque el riesgo era que si no definíamos, había un gran peso de los servicios, y temas que estaban de moda, como el caso de los ciber cafés, eran proyectos viables, que necesitaban una organización para desarrollarse, pero la pregunta era cuánto le hacíamos de aporte al proyecto productivo. Que no significa que no se necesiten, sino definir dónde están las prioridades. Y nos permitió acordar un Plan Estratégico, donde un primer capítulo el centro de la orientación  va a estar vinculado a lo agropecuario, a lo agroindustrial, que agregue valor, y a los servicios vinculados al turismo o actividades conexas.

Incorporamos a la Cámara en esa primera instancia, definiéndola también junto con la Intendencia como un órgano de alzada, porque los proyectos eran estudiados por técnicos de la Intendencia – no eran definidos por la voluntad propia del Intendente-  pero necesitaban resolución expresa. Esto nos permitió un mayor control, cuando se definían recursos, hacia donde se destinaba la participación del sector empresarial formal, organizado.

El otro tema fue incorporar lo que mencionaba, que era un acuerdo donde la Intendencia crea un Fondo de Garantías; con ese Fondo de Garantías incorporamos la reducción de los costos financieros de las líneas de crédito y empezamos a incorporar al sistema financiero formal las líneas de acceso al crédito. ¿Con qué nos quedamos nosotros?: con aquellos sectores que no pueden acceder a las líneas de crédito de ninguna forma; existe un mecanismo ya de subsidio casi, altos porcentajes para lograr que esa persona haga un primer ensayo.

No cabe duda que la Ley de Cooperativas sociales también fue un aporte a este proceso de organización empresarial, que nos permite no solamente contratar con el Estado de una forma primaria –y esto tiene que ver con el rol del Estado, discusión que no es la de hoy- pero nos permite además que en un mercado dinámico  -elemento insoslayable para organizar cualquier actividad empresarial o productiva-  nos permitió la inserción en el mercado y conocimiento de pequeñas empresas cooperativas sociales, que hoy prestan servicios inclusive a empresas privadas. Ahí tenemos un aspecto legal, de la propia Ley que yo creo que hay que considerar, que es que las cooperativas sociales como tales, no pueden licitar con la Intendencia, porque deberían cambiar de rubro, transformarse en cooperativas de producción o de servicios, y yo creo que la cooperativa social puede licitar, estableciéndose que si gana la licitación, deberá pasar a ubicarse como una cooperativa de servicios o de obras, y cambia también el sistema tributario, verdad?

¿Cuál es el problema?: que a veces la cooperativa social queda entrampada, no se anima a dar el paso, porque tiene miedo de perder lo que tiene seguro y dar un paso en falso. Esto lo menciono como parte de la evolución   del proceso, en forma reflexiva, porque son parte de las transformaciones que hay que seguir encarando.

El segundo capítulo, después de definida la primera etapa del Fondo de Desarrollo Productivo, fue ir institucionalizando nuevas herramientas que nos permitieran formalizar;  fue parte de esa estrategia, y en este período incorporamos una herramienta más, que es la creación de una incubadora de empresas, con financiación de la Unión Europea, en el marco del Proyecto Uruguay Integra. Habíamos trabajado para el proyecto de integración con Rocha, Treinta y Tres y Lavalleja, en un proceso de desarrollo en diez ciudades y pueblos de los más pequeños… Perdón: era Treinta y Tres, Rocha y Maldonado, y ahora se incorpora Lavalleja. Y eran diez ciudades, diez pequeños pueblos de estos tres departamentos.

Este proceso – que nos cuesta mucho, del punto de vista del desarrollo local, incorporar tantas siglas que existen en el universo del Estado y de la cooperación internacional, y que ahora el Estado, a través de la OPP, está tratando de centralizar en una Agencia de cooperación internacional, que simplifique el acceso y que permita una distribución más justa de ese monto de cooperación internacional en el conjunto del territorio nacional. Porque a veces, la capacidad de las Intendencias, en términos de   aparato ejecutivo, de gestión, de capacidades profesionales, hacía que aquellas que estuvieran en mejores condiciones, accedían a esos créditos porque tenían la posibilidad de elaborar proyectos, a veces con créditos no retornables. Y las que tenían menor posibilidad y menos capacidad de gestión,  quedaban más demoradas o ni siquiera conocían lo que significaba la sigla.

Esto habla de un proceso democratizador de estas herramientas. No lo dije al principio, pero es válido: no hay forma de asegurar el desarrollo a lo largo y ancho del territorio nacional, si no fortalecemos el desarrollo local y la institucionalidad departamental y local.  Hay Intendencias –  … lamentablemente no son todas las que han podido generar aparatos en términos de institucionalidad funcional, con capacidad instalada que quede. Que supere a los Intendentes de turno, y que genere capacidad, al gobierno que venga y a la sociedad civil, de darle continuidad a una serie de proyectos.

Nosotros en este sentido, con la incubadora de empresas, (generamos institucionalidad) fue fruto de un producto que habíamos creado dentro de la Intendencia, que es la Unidad de Proyectos. Porque es muy común que los Intendentes, y ahora los concejales y los alcaldes,  reciban propuestas y proyectos a desarrollar, y que muchas veces no tengamos la capacidad de analizar la viabilidad de los mismos.  Ni en el marco de qué estrategia se puedan desarrollar. Si puedo tener acuerdo con la Cámara Empresarial hacia dónde va la inversión y el destino de oportunidades, puedo tener una serie de herramientas. Pero armar un Proyecto es otra cosa… La gente dice: traigo un proyecto, y trae una carpeta con cinco hojas, porque tiene una idea en la cabeza.

Creo que en esto también hay que empezar a despejar la niebla, porque entre una idea, a la concreción del proyecto, hay un trecho muy largo. Y es necesario profesionalizar la capacidad de elaboración del proyecto, fortalecer la institucionalidad de la Intendencia, más allá de los partidos o de los Intendentes que estemos de turno, y generar capacidad de gerenciamiento de proyectos, es alimentar las posibilidades de desarrollo del emprendedurismo y de la pequeña y mediana empresa.

Este proyecto de incubadora de empresas va a estar gerenciado por una Comisión ejecutiva que integrará la Intendencia, la Cámara empresarial  Maldonado-Punta del Este, la Mesa Intersindical PIT CNT, e integrará también la Universidad de la República. La idea de esta incubadora de empresas es generar un nivel de preparación, de organización  y de gerenciamiento del sector empresarial mucho más científico que el que hasta ahora hemos avanzado.

Esta incubadora de empresas tiene enormes perspectivas de retroalimentarse, de generar la capacidad no sólo para Maldonado, sino de ser utilizada en la región. No porque esté en Maldonado, sino por esa experiencia concreta –por eso vuelvo al principio, debemos repetir el intercambio de experiencias-  y nos va a permitir tener empresas mucho más preparadas, no sólo para los momentos de auge y crecimiento, sino para los procesos de retracción o de crisis, si algún coletazo nos llega –como estimamos nos puede llegar.

Este proceso de incubadora de empresas  se instala en un viejo edificio recuperado por un grupo local de inversores en la ciudad de San Carlos, que incorpora una línea de supermercados y  que transforma una vieja estación de servicio en un lugar comercial, un centro dinámico que cambia el eje de la ciudad de San Carlos. Hablo de inversores locales porque fueron siete u ocho personas de capital mediano en San Carlos, que se pusieron de acuerdo, lo compraron,  alquilaron, y allí mismo se instala la incubadora de empresas, en una sinergia entre el sector público y privado.

Quiero destacar nuevamente un aspecto que creo que a la región este –y acá quizás por la cercanía de Canelones y San José con Montevideo-  hay que incorporar en este debate, lo que mencionaba anteriormente, que son las patas sociales, los empresarios y trabajadores, pero particularmente la Universidad de la República. Si el Uruguay y los gobiernos departamentales y locales, no incorporamos a la academia y el conocimiento a la toma de decisiones, los márgenes de error serán mayores, pero estaremos cometiendo un crimen de lesa humanidad del punto de vista institucional. Porque es recuperar a la Universidad para un rol interactivo con los actores privados, lo que se llama la extensión universitaria, como una herramienta que le permita moverse con la gente, con los actores sociales, entre otros con los emprendedores.

Porque hay conocimientos que hay que sistematizar, porque el hombre, como decía un amigo que ya no tengo, no puede volver a querer empezar a hacer fuego con dos piedras, porque ya evolucionó, y esto sucede porque el mundo y la sociedad han ido acumulando conocimientos.

Una cuestión que normalmente nos sucede es que a veces los gobernantes, o algunos dirigentes políticos, corremos el riesgo de creer que la historia empieza con nosotros, queremos volver a empezar, como dice la canción, en vez de recoger la experiencia acumulada, transformarla, sintetizarla, pasar raya, poner negativo y positivo, y avanzar sobre esa base que se construyó.

Porque no cabe duda que la acumulación de nuestra sociedad  es mucho más profunda, tiene mucho más contenidos y  que no es posible obviarla. Yo voy a mencionar un ejemplo en este sentido, que tiene que ver con la recuperación de un Parque industrial a la salida de la dictadura, en el primer gobierno democrático, de don Benito Stern, que era  Intendente del Partido Colorado, en un momento de crecimiento en la región  -estamos hablando de 1985  y 1990, en el 90 viene el proceso de creación del Mercosur- había una serie de empresas argentinas interesadas en instalarse para producir para la región, fruto de una serie de situaciones tributarias favorables que existían. Y creó una zona en Pan de Azúcar –pueblo donde yo nací- de 70 hás, poniéndole servicios de luz, agua y saneamiento en una parte, promoviendo la instalación de un Parque industrial. Vino el proceso de la crisis, no se pudo consolidar, vino la creación del Mercosur y  eso pasó 15 años en stand by, nunca más se mencionó. Cuando llegamos al gobierno, recuperamos el planteo, que ya  era un planteo institucional, porque había sido aprobado por la Junta Departamental, es decir, ya había marco legal, y trabajamos durante cinco años la idea. Tuvimos muchos tropezones, muchas veces sentimos que se iba a instalar una empresa que no se instalaba, y generábamos una expectativa que no se cumplía. Y ese es otro problema, cuando se generan expectativas.

El tema es que promovíamos el turismo, la inversión en olivos, en vides y en el parque industrial cuando salíamos al exterior, promovíamos el puerto de Piedras del Chileno, la Perimetral,  el Centro de Convenciones, y ubicábamos el parque industrial. Pasamos cinco años y pico, hasta que el 21 de este mes se firmó el primer contrato con una empresa que se instala en el Parque industrial para armar filtros, y está pensado que se instalen dos más. Yo espero que se instalen, que firmen el contrato que se instalan, porque ya tanta expectativa me ha generado, que me ha sacado muchas veces el sueño.

Lo que quiero decir con esto, es que ese período de 15 años sin trabajar la idea pesó…   No sé cuál fue la causa, capaz que hubo causas objetivas; o capaz que tiene mucho de componente humano, porque era el proyecto de otro y no lo recojo, verdad…? Por eso cuando hablo de sistematizar el conocimiento,  las oportunidades    y definir estratégicamente hacia dónde vamos, y este acuerdo reúne amplios consensos políticos y sociales, y se transforma en actos de gobierno, si logramos establecer un diálogo con esas características, creo que tenemos extraordinarias oportunidades para el país y para nuestros departamentos y para nuestras regiones intra país. Y para el desarrollo de proyectos de pequeñas y medianas empresas.

Cuando hablo de esto, estoy hablando de una señal que es fuerte, porque yo podría entrar en el detalle de cuáles son los proyectos que hemos financiado a través del Fondo de Desarrollo productivo, hemos dicho cuál es el escenario que va a darse, cuáles son algunas de las herramientas que hemos utilizado y cómo debemos intercambiar experiencias  con herramientas de otros gobiernos departamentales. Cómo hay políticas públicas nacionales que coincidan en este sentido, del aprovechamiento de recursos de cooperación internacional, de generar línea s de crédito, leyes que han sido puestas en vigencia modificando algunos aspectos, para estimular el desarrollo de pequeñas empresas. He hablado del conocimiento ordenado a través de la academia, la interacción de la misma con el sector privado.

 Pero esto sólo es posible si en el marco del debate democrático hay la posibilidad de construir amplios consensos, consensos sociales y políticos. Y yo creo que estamos en una extraordinaria oportunidad, pero a su vez imperiosa necesidad, porque … hay algunos que han visto pasar el tren más de una vez; yo lo vi pasar sólo una vez. Y espero no sea la última. Yo creo que hoy está pasando un gran tren por esta América Latina, cargado de oportunidades.

Poner un Estado más eficiente al servicio de oportunidades que se generan, poner nuevas herramientas   y poner los acuerdos políticos, es lo que nos permitirá que se potencie el escenario. Que es lo que podemos hacer los políticos, … cuando hablo de políticos no hablo en forma despectiva ni de la “clase política”; hablo de los políticos que tenemos responsabilidades, en un momento de la historia, de tomar decisiones en distintos niveles del Estado. Reivindicando la política como primera cuestión.

Bueno, si logramos acuerdos como yo creo que es histórico el acuerdo de las patentes, el subsidio al alumbrado público y otras herramientas que el Estado nacional está promoviendo, y que está logrando consenso porque se potencian las estructuras intermedias, como el Congreso de Intendentes y otras, si logramos , aún con las dificultades, aún con aquellos aspectos que tienen que ver esencialmente con concepciones filosóficas distintas, pero que pueden significar tener cuatro o cinco ejes (de acuerdo) Repito, como es hoy la minería que está llegando a acuerdos el sistema político. Creo que si esto se desarrolla a nivel de los gobiernos departamentales y del tercer nivel de gobierno, habrá posibilidad de que se siga desarrollando la pequeña y mediana empresa.

Si todo esto que dije de los subsidios, el agro, los artesanos, el Fondo pro cultura concursables que se creó –porque la cultura también genera recursos, no es solo el intercambio de valores, de construcción de escala de valores, sino también una oportunidad. Una de las carreras que hay en Maldonado del CURE (Centro Universitario del Este) tiene que ver con lo vinculado al cine, y allí hay una extraordinaria oportunidad. Como hay extraordinaria oportunidad de agregar valor cuando veíamos el lugar de exposiciones extraordinario que tienen acá en San José. Bueno, esa cultura, el arte, la pintura y distintas manifestaciones culturales, son parte del proyecto turístico, parte de la identidad, pero es un valor que además permite a mucha gente vivir. Y son también herramientas, a través de mecanismos  transparentes, concursables, donde la gente dispone de mecanismos de alzada, con la posibilidad de recurrir.

Lo que quiero destacar es que ninguna de estas cosas las podemos sostener en el tiempo porque nos diferenciemos en la cantidad de proyectos que financiamos o subsidiamos, sino si tenemos una política estable, que transforma al país en un país creíble, y que nos permita construir consensos sociales y políticos adentro, para construir en nuestros territorios locales, aprovechando las capacidades que tienen nuestros territorios. Creo que aquí hay un gran debate para dar en las Juntas Departamentales, con el conjunto de las fuerzas políticas en las Juntas Departamentales, donde cada uno de estos proyectos tenga un marco de referencia para asegurar que el paso que demos,  no retroceda mañana porque al que venga no le gustó la cara del de antes. Si esta fuera una línea de trabajo, tenemos extraordinarias oportunidades para que la pequeña y mediana empresa se siga consolidando en el Uruguay.

Bueno, si esperaban más de mí lo siento mucho, porque no tengo mucho mas que aportar, solo puedo contestar alguna pregunta si es que quieren hacer. Y agradezco mucho la invitación de ustedes y la presencia de todos.

Pregunta. – Sobre la posibilidad de que exista una tasa bromatológica única en el país,  y las diferentes condiciones que se dan de control y de pagos entre varios departamentos.

Int. De los Santos.-  Hay una Comisión del Congreso que está abordando este tema, ya desde el período pasado, porque efectivamente es como Ud lo plantea, eso no sólo pasa con Montevideo,  pasa también con Maldonado. Pasa también porque el uruguayo es un ser humano muy típico, y planteando el pago de la tasa bromatológica, permítanme hacer una precisión, donde las grandes empresas, en el 2005 impugnaron lo que habíamos votado en la Intendencia de Maldonado, y lograron un fallo favorable –quizás el acto era ilegal- de que se cobrara un porcentaje de la facturación que llevaba la carga. Eso significó que a las grandes empresas, y las grandes marcas que vemos en publicidad en TV, hayamos tenido que buscar nuevos marcos legales para cobrarles cuando ingresan con la mercadería a nuestro departamento. Antes se cobraba por facturación, ahora hay que cobrar por unidad, y como es una tasa hay que asegurar la contraprestación del servicio para analizar el componente del refresco, del queso o de la mermelada.

La gran preocupación, en el marco de la construcción de un país en serio, es que las condiciones bromatológicas sean  las mismas en el conjunto de las intendencias. Primera conclusión, la tasa bromatológica si bien es un recurso muy importante de las intendencias, tiene como fin generar herramientas para fortalecer la institucionalidad de las Intendencias, para asegurar la seguridad alimenticia del país. Asegurar el control de las condiciones bromatológicas de un alimento tiene que ver con el rol que está asignado a las intendencias, pero tiene como meta asegurar que las intendencias puedan tener Laboratorios capaces de hacer análisis en tiempo y en forma y tener mecanismos de control a través de personal inspectivo y nuevas tecnologías.

En ese proceso, la pregunta es quién paga eso, verdad? Correcto, ya voy a llegar a la doble tributación, y a los quesos… y me voy a comprar un queso antes de irme… (risas) Pero en esa cuestión, así como es cierto que los gobiernos departamentales tenemos desarrollos distintos, porque vivimos en lugares distintos del territorio y no podemos igualar, o medir con el mismo parámetro, porque son parámetros distintos… Y para mí hay que fortalecer la descentralización, el papel de los gobiernos departamentales y los gobiernos locales a partir de una mejor distribución de los recursos, pero también transformando en más eficiente la gestión, los aspectos vinculados a la bromatología, hay Intendencias que tenemos importantes Laboratorios y otras que no los tienen. La primera cuestión es asegurar que en la norma – y es lo que está discutiendo el Congreso de Intendentes- estén cuales son aquellas cosas que queremos controlar en materia de seguridad alimentaria. Primer capítulo.

Segundo capítulo: ¿es legítimo que un camión que trae alimentos para Maldonado, que yo tengo que controlar en las grandes superficies y en el boliche más chico, me diga que va para Rocha y cuando pasa por el control bromatológico en Maldonado no pague, y después que pasó descargue toda la carga en Maldonado? Si ese sector no pone, que es el distribuidor –estoy hablando de las grandes empresas que evitaron el pago, cuando hablo de grandes, hablo de grandes empresas y grandes marcas- y que nosotros tengamos que cargar en el pequeño boliche del barrio el cargo de los costos funcionales de la Intendencia para prestar el servicio de seguridad alimentaria ¿es justo?  Después que tengo este bloque resuelto, que son las normas que vamos a exigir para asegurar la seguridad alimentaria, incorporando la necesidad del desarrollo de capacidades locales, institucionales del Estado, a nivel de los gobiernos departamentales y locales, laboratorios, mecanismos de contralor, recursos humanos, tecnología, que aquellos que ganan más en el proceso de producción y distribución, no tengan que aportar más, y la discusión esté planteada que de igual modo como decía la vecina a una situación de patentes diversas en el país, tengamos que pagar varias tasas, cuando pasa un queso que declara la vecina…? Ah, yo creo que tenemos que simplificar ese proceso, habrá que crear mecanismos que permitan que las 19 Intendencias generen capacidades locales para el control y asegurar la seguridad alimentaria, desarrollar la capacidad de estructura, logística, recursos humanos, tecnología, y que permitan que la herramienta de esa capacidad, en el rol de la bromatología, se haga a través de un mecanismo más justo para el pago. Mientras ese proceso no exista, el tema de los quesos de San José, de la producción de Maldonado que también entra a otros lugares, va a tener esa dificultad.

El proceso de simplificación depende de esta Comisión que lo está analizando, que debe acordar primero este primer bloque, de cuáles son las condiciones bromatológicas, y después el sinceramiento tributario, para poder financiar la operativa que  el Estado de un país en serio, debería intervenir.

A ver, no me quiero imaginar. Pero si estamos pensando en una tasa en el tema de caminería rural, no en las grandes concentraciones que es otra discusión, sino en el tema de mantenimiento, “el que rompe paga”, para decirlo de alguna forma, si tuviéramos mecanismos de distribución departamental, con varios criterios pero más centralizados en los mecanismos de control, de cómo se evalúan las tasas para financiar estos mecanismos de las intendencias, capaz que tendríamos una herramienta similar. Y capaz que entre las cadenas productivas, las cadenas de transporte y el destino final, cruzando esa información, podríamos tener un mapeo para encontrar un mecanismo más razonable, que impidiera que impida que exista doble o triple tributación. Pero mientras eso no exista, hay algunas intendencias que van a seguir reivindicando la necesidad de controlar la seguridad alimentaria de sus departamentos, porque está dentro de las competencias de la Ley, y tendrá que ejercer ese proceso. No es una solución sencilla, pero creo que es posible, y no es tan dificultosa.

Lo de las patentes creo que era más complicado, y estamos avanzando, no exentos de dolores de cabeza.

Pregunta.-   Cómo debe ser  la relación entre lo público y lo privado, para las pequeñas y medianas empresas, es un problema de comunicación, porque muchas veces los empresarios no se enteran de los mecanismos que existen o no conocen cómo llegar

Oscar de los Santos.-  Sí. Yo creo en lo colectivo, verdad?, y me parece que la apuesta a cualquier meta que nos planteemos, va desde la información, la capacitación, el intercambio de conocimientos, de esos “nichos” que tiene el Estado que a veces son compartimentos estancos; yo he mencionado el caso de organismos  del Estado con el Estado, por ejemplo de las intendencias y de los organismos de cooperación internacional, donde había distintas siglas, y casi era hablar en chino para poder acceder a una. Creo que hay que hace r una fuerte apuesta a lograr fortalecer la institucionalidad de la sociedad civil.

Cuando hablo de esto, es por ejemplo trabajando con el concepto de cluster, de aglutinar actores que tienen que ver, en un sentido de la producción, incorporando a las cámaras comerciales, industriales o de servicios. Pero particularmente trabajando con el concepto de cluster, porque si agarro la cadena vinculada a la producción, envasado y venta de miel, tengo una extraordinaria oportunidad si pongo a todos esos sectores en línea, y junto con el que foresta o planta para poder alimentar a las abejas, que colateralmente alimenta a las abejas pero tiene a su vez una producción central. Creo que estamos aprovechando oportunidades para decirles: Uds tienen acá una línea de oportunidades que se complementan, desde el que vende el bollón, el que fabrica el cajón para la colmena, el productor de la colmena, el que presta el campo, el transporte. Eso simplifica la información y la accesibilidad a esos compartimentos estancos que tenemos, hacerlo en términos de cluster.

Y la segunda cuestión es la transversalidad de esos procesos,  que yo creo debería darse a través de las cámaras. Muchas veces en un viejo concepto, el concepto de “cámara empresarial” se recurre a transformar en un territorio, en una ciudad,  el aglutinamiento de  sectores empresariales, a veces con fines de sector social, otras veces con fines de esparcimiento o de tener un beneficio de respaldo legal, se asocian para eso y creo que a veces se pierden oportunidades. No hago un juicio de valor sobre las cámaras, porque tampoco lo hago sobre el movimiento sindical, donde también muchas veces el concepto de compartimento estanco funciona de esa forma. Si funciona en el Estado, por qué no va a funcionar en el resto de la sociedad.

Entonces, el conocimiento de esas oportunidades depende también de cómo el Estado, para relacionarse con los actores sociales, estimula su organización. No es lo mismo que nosotros digamos: vamos a atender este cluster o esta línea de producción y la definamos con la Cámara empresarial, como lo estamos haciendo, a que lo hagamos como antes, que atendíamos individualmente la demanda, e informábamos individualmente. Cuando esto viene organizado por otro tipo de corporaciones y pasa por ese filtro, nos permite optimizar los recursos, asegurar la democrática información transversal al conjunto de los actores de la cadena productiva o de ese cluster, y en definitiva fortalecer un cuerpo social que se para frente al Estado de otra forma que la individual.

Así el concepto de transformación democrática del Estado no es una consigna; el Estado puede ser una cuestión tan blindada como un acorazado, que lo transforma en impenetrable. Porque el Estado genera su propia vida, junto con que hay que generar nueva institucionalidad, generar capacidades permanentes, el Estado también genera anticuerpos, que rechazan las nuevas formas de acción. Esto no es un problema que exclusivamente tenga que ver con el origen y la matriz de nuestro Estado; tiene que ver con el comportamiento del Estado a lo largo de muchas décadas.

Y también con un rol de la sociedad civil, que muchas veces sólo fue demandante, y aún hoy alguno continúa, cuando no logramos que se incorpore esa organización de la sociedad civil como actora fundamental en la toma de decisiones. Y que se comprometa con las decisiones. Porque la demanda individual se puede satisfacer del punto de vista individual, pero no da respuestas que pueda superar la etapa; da respuesta a alguien…  Y si la atención de la demanda individual no se transforma en acuerdos con el cuerpo social, con la sociedad civil organizada, que debe fortalecerse, no podremos consolidar los pasos que damos. Si la sociedad civil se organiza y evoluciona, tenemos que tener también etapas de transición, porque es cierto que aún la organización de los sectores sociales, empresariales , de trabajadores, de la cultura, del deporte, aún no llegan al conjunto de la sociedad. Y están aquellos que no tienen voz, y el Estado debe ser un asegurador de aquellos que no tienen voz.

Ahí tenemos un dilema –yo no sé cómo se resuelve- pero es cómo fortalecemos la capacidad institucional de la sociedad civil, generamos espacios de acuerdo no sólo para atender la demanda sino para que asuman la toma de decisiones en conjunto con el Estado, la defiendan, eso le genera un blindaje a esa toma de decisiones. Y en paralelo, que esto no sea una actitud corporativa que deje afuera a los sin voz.  Triangular es parte de esa transformación democrática del Estado, donde hay que generar nuevas herramientas de participación ciudadana.

Pregunta.-   Sobre el tema del medio ambiente, el puente sobre la Laguna Garzón, y todo este fenómeno del cambio climático. Hablamos recién de la participación ciudadana, de la minería, para definir este tipo de proyectos ¿cómo está planteado este tema referido al puente de Garzón y esa zona de integración regional…?

Oscar de los Santos-. Creo que es más que válida la pregunta, porque es cierto que uno no puede sembrar en el mar y no puede procesar en campo ajeno, porque esa cuestión de que todo el mundo es profeta fuera de su tierra, a mí no me convence mucho…

Cuando promovemos la acción de la sociedad civil organizada para comprometerse en la toma de decisiones, no sólo con la demanda, eso significa la necesidad de construir consensos. Creo que a su vez, como los sectores “sin voz” son más que los sectores organizados, el riesgo es que primen algunas concepciones de corporaciones o de lobbys, que tengan mucho más fuerza de presión que lo que piensa la mayoría de la sociedad.

Permítanme hacer un paréntesis, porque también creo que los sectores sociales más avanzados son los que se organizan, aquellos sectores que han hecho más experiencia, y también lo quiero reivindicar. Si no, podría entrar en una profunda contradicción del punto de vista ético conmigo mismo.

Ese proceso de lograr sectores avanzados que se organizan, como son los sectores ambientalistas – que debemos reivindicar en términos de ser un fiel de la balanza para asegurar la sustentabilidad de un proyecto,- pero no pueden, ni el Estado ni ese sector, definir solos los destinos del país. ¿Por qué menciono esto? Porque el debate sobre la minería va a encontrar el consenso de los partidos políticos, en días, hay ya un documento base casi acordado de cuáles deberían ser las condiciones que se deberían reunir para la explotación de la minería, y cómo significaría una transformación radical de las características del país y las oportunidades que generaría.

Este proceso es un debate que debemos dar, sobre fortalezas y debilidades, sobre oportunidades y aspectos negativos. Cuando lo traslado a la experiencia concreta del puente de Garzón entre Rocha y Maldonado, el Intendente de Rocha y el Intendente de Maldonado firmaron un acuerdo para la construcción del puente, en el período pasado, con el Ministerio de Transporte y el Ministerio de Medio Ambiente. Se hizo un estudio de la viabilidad del puente, sobre la base de la voluntad política, porque la toma de decisiones es política y las tomamos aquellos que fuimos electos para tomar decisiones, aunque después se libere el conjunto de los mecanismos democráticos de consulta, de estudio de impacto ambiental.

Y la mayoría de la sociedad, de Rocha y de Maldonado, en encuestas de opinión pública, están a favor de la interconectividad y del puente. Hay un sector que en la audiencia pública ultima en la que estuve, fui más o menos insultado por el 90% de los participantes- la audiencia significó exponer por parte del gobierno departamental y nacional los objetivos de la interconexión con Rocha. Allí el rechazo era ampliamente mayoritario, puesto de manifiesto de forma muy efusiva y con una presencia muy importante de gente.

Si yo tomo esa audiencia pública como la expresión de la sociedad de Maldonado y de Rocha, estoy diciendo: no puede haber puente. La mayoría de la sociedad en las encuestas me dice que tiene que haber puente, y hay la voluntad política, que ha recorrido los caminos. Habrá que ver si el puente es viable, y en qué condiciones.

Aquí quiero hacer un segundo paréntesis. En los aspectos vinculados a    los desafíos  que tiene el país, voy a tomar el ejemplo del puente Garzón, para no referirme a la minería que desconozco, y a la discusión que significará un puerto de aguas profundas, y voy a decir: en la costa atlántica, no hablo de La Paloma, en la costa atlántica. Si el sayo cae en Maldonado, se imaginan el lío que va a haber… Pero si el Uruguay lo precisa, lo tendrá que debatir.

El desarrollo del turismo en el departamento de Maldonado significa en el orden del 50% de los ingresos por turismo al país. Tiene potencialmente, en 15 años, un potencial de desarrollo inmobiliario  … (perdonen, voy a ser exacto en las cifras): en el orden de los 5 millones de metros cuadrados en una zona que estamos habilitando, que se llama la zona de influencia del Centro de Convenciones, el eje de Aparicio Saravia, una zona que estamos analizando con la Universidad, con los técnicos, con el Ministerio, como un plan local dentro de las directrices generales del departamento. Y tendríamos posibilidad de 15 ó 20 años más, a este ritmo, si lo mantuviéramos, cosa que no se va a dar.

Pero al Uruguay, después de estos 15 ó 20 años, la costa atlántica que le queda es Rocha. La pregunta es ¿alguien se imagina el desarrollo del turismo, para crecer a los niveles que estamos creciendo, con el departamento de Rocha,  sin estar interconectado con Maldonado, ir a sus playas en buena parte, donde la gente ocupa y se asienta? Muchas veces son los mismos sectores que reclaman por el medio ambiente, porque quieren vivir entre las totoras. Pero cuando yo voy a la playa, fluye el drenaje de los pozos negros;  con la contaminación y el olor hacia la playa: allí no hay posibilidad de desarrollo. Si no se incorpora infraestructura como el saneamiento, como asegurar energía eléctrica y agua potable, no hay posibilidad de desarrollo.

Ahora, me dicen que por el desarrollo, le tienen miedo a los edificios?: bueno, elaboren ordenanzas, y el gobierno departamental de Rocha tiene ordenanzas muy restrictivas con respecto al impacto ambiental. Yo creo que hay que desenvolver desarrollo inmobiliario e infraestructura también en edificios, en partes de Rocha, como en Punta del Este, porque no toda Punta del Este tiene edificios, ni todo Piriápolis… Y allí coincidimos con el gobierno departamental y con los técnicos, en términos estratégicos de la región.

El tema es que la discusión hay que hacerla,  que debería ser mucho más racional que pasional, y mucho más transparente por parte del sector ambiental –que lo reivindico en todos los términos, vuelvo a decir, porque para mí es parte, un aliado del proyecto sostenido, del punto de vista ambiental y social. Porque también en el mundo se han hecho barbaries con el medio ambiente, y más en esta época, como planteaba mi querido amigo.

Pero lo que es cierto es que a veces allí se mezclan intereses que son particulares, y que hay gente que efectivamente lo dice abiertamente, que el desarrollo de Rocha puede impedir la continuidad del desarrollo de una zona de Maldonado, que es la zona de José Ignacio. Algunos quieren proteger a José Ignacio y su zona de influencia sin que se toque, y hay otros que tienen miedo de que la inversión siga de largo hacia Rocha, como que fuera un problema.

El Uruguay no tiene más alternativa que abrir el frente costero atlántico que tiene, que es hacia el departamento de Rocha.  Hacerlo de forma ordenada y con infraestructura, asegura un desarrollo sostenido del punto de vista ambiental, y permite minimizar el impacto del cambio climático que hoy sucede. Si no hay recursos, no hay posibilidad de proteger la faja costera; si no hay recursos, no hay posibilidad de invertir en infraestructura, y contaminamos el propio océano, el sistema dunar y la propia faja costera. Aparte, cuando se habla de desarrollo y el país productivo, cuando se habla del temor de contaminar visualmente la costa,  hay que reflexionar…   cuando hay cosas hermosas… Voy a hacer un cuarto paréntesis, porque me voy acordando de cosas…  Punta del Este no existiría sin Lussich, y Maldonado no existiría sin Piria y sin Lussich. Y el principal aporte de estos  fue que cambiaron las características urbanas de la faja costera. Porque si no, las dunas estarían adentro de la Intendencia de Maldonado, si no fuera por la fijación lograda a través de la forestación masiva, del sistema de dunas de toda la franja costera del departamento.  Pasa lo mismo en Rocha; en Canelones con otras características.

Ese cambio de la intervención del hombre le dio un valor agregado al paisaje; modificó el paisaje, y lo hizo atractivo para otros sectores, que adentro de la arena no podían vivir. No me refiero a los ambientalistas despectivamente; cuando hablo de seriedad en las discusiones, no sé, si hay sectores que plantean que el desarrollo significa vivir entre la arena o en las dunas, o quieren vivir en ese paisaje que ya modificó el hombre, y entonces por qué se niegan a que el hombre siga haciendo modificaciones al paisaje?

Es la única posibilidad de defender nuestra faja costera, de defender el medio ambiente y el ecosistema de Rocha. Existe el temor que el cruce del puente entre Rocha y Maldonado dañe zonas de áreas protegidas, que ya están definidas –y al contrario, debemos ser más que específicos protectores de esas áreas protegidas, porque son ecosistemas y reservas ecológicas muy importantes para el país, no solo para Rocha y para las que tiene Maldonado, o como Uds también tienen aquí-  y esto debe ser parte de la articulación de todo el territorio.

De otro modo, corremos el riesgo que primen, en un discurso fácil, cuestiones muy primitivas: de defensa de los ambientalistas, de defensa del propio Estado, que también puede caer en discursos facilistas, y no tengamos una dimensión acordada de hacia dónde va el país. Si acordamos hacia dónde va el país, estos aspectos se resuelven bien.

Porque miren la paradoja, en la misma anécdota del puente Garzón. Vino un compañero… y me dice: estuve con un tipo que dice que si no se puede construir el puente sobre la Laguna de Garzón, las empresas en Europa que hacen túneles que atraviesan montañas, y que atraviesan el mar por abajo, están ociosas y  plantean que lo pueden hacer por debajo de la Laguna. Parecía una película, de chiste, no?    Por eso decimos: evito la discusión sobre el puente, porque puede haber una forma arquitectónica que no genere impacto visual, porque eso afecta a los que viven allí, o a los que pueden ir allí, pero que no pasan ni lo van a conocer nunca. Si lo pudiera hacer por abajo,  estoy seguro que la discusión sigue instalada igual.

Entonces, discutamos los temas  de fondo, porque yo estoy seguro que existen causas de fondo, y respeto mucho eso. Esas causas son: protejamos los ecosistemas que están definidos como áreas protegidas; generemos mecanismos para contener la mancha urbana en los límites que  el ordenamiento territorial establece en Rocha, de acuerdo a los mecanismos legales que establece la Ley, y permitamos que el resto del territorio se desarrolle para generar oportunidades.

Este es un tema que me entusiasma, hoy hablábamos con el Intendente  Falero de San José que el tema del ordenamiento territorial  a todos los intendentes nos ha llenado en algo el alma, verdad? … porque si no, la gestión de pozos, etc, no alcanza, no nos regocija el alma…

Pero hay gente que cree que tiene derecho a instalarse en un lugar, genera una maravillosa calidad de vida, pero no pregunta de dónde sale la energía que consume con su luz; y no tiene claro si kilómetros más arriba o más o menos leguas, hubo que instalar una empresa y tapar miles de hás para generar energía eléctrica. No le preocupa, mientras no le toquen su territorio, consume esa energía. No le preocupa el impacto de retirar agua y transformar el agua dulce en agua potable, siempre y cuando él abra la canilla y tenga agua potable. Y no le importa a qué lugar del territorio va el contenido de sus cámaras sépticas, mientras se lo saquen de su territorio porque le da malos olores; tampoco le importa de dónde y en qué condiciones va la gente a trabajar, mientras le limpien la mugre y le pinten sus casas.

No hay forma de manejar el territorio en pedacitos, de los que trabajan en una condición, de los que viven en otra, el territorio de donde sacamos la energía, volcamos elementos o sacamos el agua. El concepto del manejo transversal e integral de un territorio es un tema muy complejo, y significa un gran pacto social, con gran soporte científico, pero también tomando decisiones políticas. Yo voy a trabajar decididamente por la integración de Rocha porque el país lo precisa, más allá de que los turistas sigan de largo para Rocha para algunos, o le enturbie la vista a alguno al que no le molesta vivir en un territorio a expensas de otros.

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